Where are you hidden, Juanita?

Juanita desapareció de “mi vista” una noche (para mí), una tarde (para ella) de un viernes de verano (para ambas).

Juro es la primera vez que algo así ocurre en casi 3 años y me inquieta.

Me inquieta en primera medida porque desconozco realmente qué pasó con ella y como segunda, tengo la información referente a mi fin de semana atorada en el nosequé del nosedónde y si Juanita no aparece pronto, la síntesis de las experiencias individuales-compartidas de fiebre de sábado por la noche, definitivamente no será la misma.

Últ.vez 4-9-2015, 11:28 PM, afirma Whatsapp, ya con cierta vehemencia.

Juanita vive en América del Norte, un poco más arriba de USA [en todo sentido]. Desde que la conozco siempre ha vivido allí, aun cuando ambas nacimos y crecimos hasta cierta edad en la misma pequeña ciudad colombiana, nuestros caminos se vinieron a cruzar separadas siempre por miles de kilómetros.

Ella ha sido la única relación a distancia que he tenido, y sin lugar a dudas, la más estable desde hace un poco menos de 1. 095,7266 días.

Juanita es pura luz, color y delirio.

Es la primera y última persona con la que hablo, y es la única -afortunadamente- que conoce en profundidad y con precisión milimétrica, todas y cada una de las simpáticas cagadas que voy haciendo por ahí.

Y es que Juanita es mi soulmate, mi 24/7 y mi “Querido Diario”. (Kill me NOW, Ana Frank).

Y si en este punto a alguien por casualidad se le cruzó por la cabeza: Juanita no es mi novia, aunque ya haya sido testigo de los brinquitos y leves alteraciones causadas por las micro-pesadillas nocturnas que de tanto en tanto experimento, entre las dos existe esa consistencia que tanto hemos buscado cada una por aparte y casi titánicamente en el género opuesto desde hace un par de siglos y que nos ha costado A VECES, litros de sudor.

O eran acaso lágrimas? En fin.

Me pregunto en dónde estará ahora.

¿Qué será lo alucinante -en el estricto sentido de la palabra- que tendrá para contarme? ¿De qué iba la historia de su último sueño? ¿Cuántas nuevas fotografías capturó su ojo maravilla? y ese mismo ojo ¿Cuántos nuevos eventos, personas y paisajes retuvo? asimismo ¿Cómo los imprimió en su alma?.

Ojalá yo tuviera la mitad de esa sensibilidad, pero lo mío es conocer nuevos bares, nuevos descaches, nuevas historias y nuevos atuendos.

Anoche por ejemplo.

Me fui al tejado de alguien a tomar vino para ver el centro de la ciudad de noche y de paso, reconciliarme con este territorio (a ver si dejo tanta bobada de lado), luego partí, -más felíz no podía estar, hacia el Bric à Brac que es mi antro favorito, y allí me encontré con el primer gran error en este país, “el error” vió que estaba sola y me invitó a sentarme con su grupo de amigos, yo accedí y ahí, la sangre empezó a hacer de las suyas entre el vino, la cerveza, EL SERENO y yo. Una total desconocida me dijo que era bella, aclarando que se refería a la belleza interior y eso me hizo muy felíz, es la cosa más bonita que me han dicho en Francia. “El error” estaba presente en ese momento, pero su halago sólo nos importó a ella y a mí, claramente.

La química de mi cuerpo apoyado en el alcohol siguió su rumbo y de repente, me encontré en la calle en plena madrugada timbrando con desenfreno en el apartamento del chico que hace una semana dejé, pero nadie abrió, nadie estaba adentro, (es lo que pienso o quiero pensar), y le agradezco enormemente a los espíritus chocarreros que me acompañaron.

Mientras escribo todo ésto, verdaderamente no dejo de preguntarme cuál es el paradero de Juanita y siento que tengo el derecho de angustiarme en bata, pantuflas, rulos y pestañina corrida. Esa es la imagen mental que tengo de mí cada vez que ese sentimiento me toca.

¿En qué momento el cliiiinch! de mi celular volverá a sonar, seguido un “Myluvie, cómo vas?”, seguido de un “Paaaaarce…” para luego hablar por 4 o mil horas, da lo mismo, jamás hemos puesto en duda aquello que dijo Einstein sobre la No- linealidad entre el tiempo y el espacio.

Aquí todo es magia, señores.

En ese orden de ideas ese Últ.vez 4-9-2015, 11:28 PM, es posible que no exista y ella nunca se haya ido tanto como me lo imaginé.

Juanita siempre está, a veces en dimensiones que no alcanzo a visualizar o sentir, pero siempre está.

SIN EMBARGO,

…Juanita, te echo de menos.

Esa es la cuestión.

Ella es Juanita.

Y Ella es.

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